Asma Bronquial
El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas, que se caracteriza
por un incremento de la respuesta de la vías aéreas respiratorias a varios
estímulos y
que se manifiesta por
estrechamiento de las mismas
,
cuya severidad varía bien espontáneamente o bajo la acción del tratamiento. Su
característica, por tanto, es la de presentar amplias variaciones, durante
cortos períodos de tiempo, en la resistencia al flujo aéreo intrapulmonar.
La reversibilidad es la característica principal del asma, que
la diferencia de otras enfermedades de las vías respiratorias.
A su vez, la presencia de eosinofilia en esputo, habitual en el asma, puede
diferenciar a éste de otras enfermedades crónicas que se asocian con
broncoespasmo reversible, como sucede con la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica.
El trastorno fundamental parece ser la hiperactividad de las
vías aéreas
,que en algunos casos se halla determinada genéticamente, y es
un hallazgo persistente y prácticamente constante en los asmáticos. Aunque no
todos los pacientes hiperactivos son asmáticos. La hiperactividad bronquial
pueden también presentarla algunos pacientes (aunque no todos) con fiebre del
heno, fibrosis quística, bronquitis crónica e incluso puede detectarse en
algunas personas sin enfermedad respiratoria. También puede aparecer de forma
transitoria tras infecciones respiratorias o exposiciones a irritantes.
La causa
que produce la hiperactividad bronquial (
HP
) en los pacientes con asma se desconoce, aunque
parece que en parte puede ser debida a una ruptura de la integridad de la mucosa
bronquial ocasionada por una inflamación persistente, principalmente a base de eosinófilos, que se detecta en todos los pacientes asmáticos, incluso en los mas
leves.
La
inflamación de la mucosa bronquial además es capaz de producir una
reestructuración o remodelado de las vías aéreas que da lugar a la conformación
de unas vías aéreas más hiperactivas y con menor capacidad de reversibilidad.
El remodelado es más intenso cuanto más se prolonga en el tiempo la inflamación.
Los
síntomas son:
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Los silbidos. Más que un síntoma
es un signo muy característico del asma.
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La Tos. Puede ser el único síntoma. Suele
producirse después del ejercicio, risa o bien de forma espontánea.
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La opresión torácica. Es la
sensación de tirantez o de presión en el tórax.
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La Disnea (sensación de ahogo, de
falta de aire). No es un síntoma exclusivo del asma.
Tratamiento:
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Disminuir (idealmente abolir) los síntomas.
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Restaurar a la normalidad (dentro de lo posible) la función pulmonar.
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Reducir
el riesgo de ataques graves.
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Prevenir el deterioro progresivo de la función pulmonar.
-
Prevenir la mortalidad.
Es importante recordar que el asma
grave está asociada con una alta morbilidad y mortalidad, de tal manera que un
cierto grado de efectos colaterales terapéuticos debe ser asumido para conseguir
un control aceptable de la enfermedad.
Información obtenida de
COMPEDIA
Última
actualización 06/28/2007